Niebla mental: qué es, síntomas y cómo tratarla Antonio Bermejo 9 junio, 2026

Niebla mental: qué es, síntomas y cómo tratarla

La niebla mental o foggy brain es un fenómeno que se caracteriza por la pérdida de capacidades cognitivas, ejecutivas, de memoria y atención de la persona que lo padece.

Es un síntoma propio de un proceso conocido como neuroinflamación. En él, las células inmunológicas ancladas a las neuronas, conocidas como células gliales, se activan ante un estado de inflamación sistémica crónica que acaba por superar las fronteras del cerebro: la barrera hematoencefálica.

Esta actividad de la microglía genera inflamación en el cerebro y reduce la capacidad de acceso a la energía de la propia neurona. Cuando esto afecta a áreas como el hipocampo o la corteza prefrontal, aparecen déficits en la memoria, la atención, la concentración o el lenguaje.

Síntomas de la niebla mental

Como su propio nombre indica, la niebla mental genera limitaciones en funciones cognitivas, ejecutivas y del lenguaje.

Los síntomas más frecuentes son:

  • Dificultad para concentrarse y mantener la atención
  • Problemas para encontrar o recordar la palabra que se desea expresar
  • Pensamiento más lento
  • Pérdida de capacidad de toma de decisiones rápidas
  • Tendencia a distraerse
  • Se pierde con facilidad el hilo de una conversación
  • Al hablar, se olvida lo que se estaba mencionando o se iba a decir
  • Pérdidas de memoria frecuentes: no saber hacia dónde se iba o lo que se iba a hacer
  • Menor eficiencia en la planificación y organización de tareas

Tratamiento de la niebla mental

La niebla mental es resultado del estrés crónico. Y cuando hablamos de estrés, puede ser de naturaleza psicoemocional, ambiental o vinculado a hábitos de vida.

Es fundamental entender el papel que juega el eje cerebro-intestino-microbiota en este tipo de casos.

Un estrés psicoemocional mantenido en el tiempo puede generar cuadros de permeabilidad intestinal, que acaban produciendo inflamación sistémica y, en última instancia, neuroinflamación. Esto puede agravar el cuadro psicoemocional de origen, creando un círculo vicioso que eterniza y empeora la sintomatología.

Del mismo modo, una alimentación deficitaria con presencia recurrente de elementos que degradan el intestino, como saponinas, lectinas, caseínas o gliadinas, acaba generando el mismo resultado: inflamación sistémica y neuroinflamación.

Situaciones ambientales como la exposición a tóxicos, la falta de luz natural, el sedentarismo o la ausencia de contacto con la naturaleza también crean o potencian ese mismo escenario inflamatorio.

Por ello, atender a los elementos vinculados con el estilo de vida es imprescindible para abordar la niebla mental.

Las intervenciones esenciales son:

  • Incorporar actividad física que contemple ejercicios de baja y alta intensidad.
  • Minimizar el consumo de alimentos que puedan dañar el intestino generando permeabilidad: gluten, lácteos, legumbres, soja, ultraprocesados y alcohol.
  • Aportar alimentos que nutren el cerebro: producto marino (pescado, moluscos, crustáceos, algas…), frutos secos, aguacate, cacao puro y huevos.
  • Realizar técnicas respiratorias combinando hipoxias e hipercapnias.
  • Practicar técnicas de relajación como el mindfulness.
  • Estimular la actividad del nervio vago con ejercicios de canto o gárgaras.
  • Regular el biorritmo fisiológico a través de la exposición a luz natural y controlando la exposición a luz artificial a determinadas horas.
  • Fomentar el contacto con la naturaleza.
  • Aportar energía al cerebro con suplementación como bisglicinato de magnesio o creatina.
  • Suministrar suplementación antineuroinflamatoria como el PEA combinado con Omega 3 DHA.

Niebla mental y menopausia

La llegada de la menopausia trae consigo cambios hormonales significativos. Uno de los más destacables es la caída de los estrógenos.

Estos estrógenos desempeñan funciones esenciales para el sistema nervioso central. Facilitan la creación de nuevas neuronas y el establecimiento de nuevas conexiones entre ellas. También regulan neurotransmisores implicados en la memoria y la atención.

Al descender los estrógenos, áreas del cerebro básicas para la memoria y las funciones ejecutivas pueden verse afectadas.

Además, los estrógenos ejercen una función de neuroprotección y regulación inmunitaria. Al reducirse, aumenta la inflamación, con un mayor recuento de células inmunológicas en sangre que llegan al cerebro generando neuroinflamación. Esa neuroinflamación es la base de la niebla mental.

A esto se suman otros síntomas propios de la menopausia como los sofocos o el insomnio, que generan fatiga por falta de descanso. Y el descanso es fundamental, ya que es durante la noche cuando la memoria se consolida. Esto amplifica aún más el impacto de los trastornos hormonales sobre las funciones cognitivas y ejecutivas.

Niebla mental y COVID

El virus SARS-CoV-2 marcó un antes y un después en nuestras vidas, dejando tras de sí una huella difícil de olvidar.

Una de las secuelas que quedó en muchas personas infectadas fueron los síntomas del Long Covid o Covid persistente: una desregulación neuro-inmunológica mantenida en el tiempo, caracterizada por inflamación crónica, disfunción mitocondrial y estrés oxidativo.

Los síntomas más frecuentes del Long Covid incluyen alteraciones del olfato, dificultad para respirar, trastornos del sueño, ansiedad, dolor y niebla mental.

Esta niebla mental se produce porque la infección por Covid genera una respuesta inflamatoria crónica. Las células inflamatorias mantenidas en el tiempo acaban degradando la barrera hematoencefálica, el muro que protege las fronteras del cerebro.

Esto activa a las células de la glía, que reconocen el entorno como amenazante y responden generando más inflamación. El resultado es un cuadro de neuroinflamación en el que estas células asignan energía en detrimento de la propia neurona.

La consecuencia: una degeneración en la función de áreas importantes del cerebro como el hipocampo o la corteza prefrontal, vinculadas con el aprendizaje, la memoria y la atención.

Cómo ITALAE puede ayudarte con la niebla mental

La niebla mental es un síntoma muy común en la sociedad actual. Nos habla del nivel de estrés crónico al que estamos expuestos.

Con frecuencia se justifica asociándola a la edad: «Me estoy haciendo mayor». O, peor aún, se frivoliza: «Será que tengo principio de Alzheimer». En ambos casos, se da la espalda a una verdad, quizás incómoda, que habla sobre nuestros hábitos y nuestro contexto de vida.

La suplementación con PEA y DHA puede ayudar a reducir la inflamación en el cerebro y aliviar los síntomas. Sin embargo, quedarse en «lo fácil», sin cambiar nada, sería un error.

Hay que ir a la raíz. El origen tiene nombre: estrés crónico. Y su apellido dependerá de cada persona: el aislamiento de la naturaleza, un trabajo que genera malestar, el tipo de alimentación, una relación insatisfactoria, la falta de luz solar, el sedentarismo o los pensamientos rumiantes son algunos de los motivos que pueden llevar a ese estrés crónico.

En ITALAE planteamos intervenciones basadas en los 4 + 1 componentes del estilo de vida:

  • Alimentación: el tipo de alimentos que consumimos condiciona la salud intestinal. A mayor inflamación intestinal, mayor neuroinflamación. Apuesta por comida natural: producto marino, verduras, frutas, frutos secos y huevos.
  • Biorritmo: exponerse a la luz solar a primeras y últimas horas del día es una gran medida antiinflamatoria. Evitar la luz artificial una vez el sol se haya ido ayuda a regular el biorritmo y a mantener a raya la neuroinflamación.
  • Actividad física: estamos hechos para movernos. Romper el sedentarismo e incorporar el ejercicio al día a día es imprescindible para combatir la niebla mental.
  • Conexión y relaciones: sentirnos parte de algo más grande, tener el respaldo de una comunidad, generar relaciones positivas y rodearnos de un entorno donde nos sintamos amados y valorados.
  • Hormesis: exponer de forma intermitente al cuerpo a pequeños estresores como hipoxia, hipercapnia, ayuno, frío o calor.

Más allá de estas pautas transversales, exploraremos el contexto de cada persona para elaborar intervenciones que sean un traje a medida.

En ITALAE te ofrecemos un servicio personalizado para atajar los problemas asociados a la niebla mental desde el origen, no desde el síntoma.

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Antonio Bermejo

Director Clínico de ITALAE y experto en Psiconeuroinmunología (PNI) y Salud Integrativa. Doctor «Cum Laude» con 20 años de experiencia, integra la evidencia científica con la Medicina del Estilo de Vida para resolver patologías complejas desde su origen, y no solo tratar el síntoma.

Déjanos tus datos y un profesional de ITALAE revisará personalmente tu caso.

Nos pondremos en contacto contigo para orientarte, explicarte qué puede estar detrás de tus síntomas y acompañarte en los primeros pasos hacia una vida con más bienestar.
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