Pubalgia y lesión de aductores: por qué son de las lesiones más lentas en resolverse
La pubalgia y las lesiones de aductores representan un desafío significativo en el ámbito deportivo. A menudo, su resolución es más lenta y compleja que otras dolencias musculares. Esta particularidad se debe a la intrincada anatomía de la región inguinal, donde múltiples estructuras musculares y tendinosas convergen, generando una zona de alta tensión y vulnerabilidad. Comprender esta complejidad es clave para abordar eficazmente la pubalgia y lesión de aductores.
La pubalgia y las lesiones de aductores representan un desafío significativo en el ámbito deportivo. A menudo, su resolución es más lenta y compleja que otras dolencias musculares. Esta particularidad se debe a la intrincada anatomía de la región inguinal, donde múltiples estructuras musculares y tendinosas convergen, generando una zona de alta tensión y vulnerabilidad. Comprender esta complejidad es clave para abordar eficazmente la pubalgia y lesión de aductores.
En resumen
- QueLa pubalgia y lesión de aductores son lesiones de lenta resolución.
- QuienPrincipalmente atletas y personas con movimientos repetitivos.
- CuandoTras esfuerzos intensos o desequilibrios musculares crónicos.
- DondeRegión inguinal, afectando aductores y músculos abdominales.
- Por queCompleja anatomía y alta tensión en la zona pélvica.
Anatomía compleja y mecanismo de la pubalgia
La región inguinal es un cruce de caminos anatómico donde se insertan músculos abdominales, aductores y flexores de cadera. Esta confluencia crea un punto de alta tensión mecánica, especialmente durante actividades deportivas que implican cambios de dirección, patadas o sprints. La pubalgia, a menudo denominada «hernia del deportista» o «pubalgia atlética», no es una hernia en el sentido tradicional, sino un dolor crónico en la zona del pubis, resultado de un desequilibrio entre las fuerzas que actúan sobre el hueso púbico. Martins et al. (2025) señalan que la interacción entre estos grupos musculares es fundamental en la estabilidad pélvica.
El mecanismo subyacente implica una sobrecarga repetitiva y microtraumatismos en las inserciones tendinosas alrededor del pubis. Los tendones de los aductores, los músculos rectos del abdomen y los oblicuos pueden inflamarse o degenerar. Esta situación se agrava por la falta de un equilibrio entre la fuerza de los aductores y la de los abdominales, lo que genera una tracción desigual sobre el pubis. La revisión de Dudai y Paajanen (2025) enfatiza la importancia de comprender esta interacción para un diagnóstico y tratamiento precisos.
Manifestación clínica y diagnóstico diferencial
Los síntomas de la pubalgia y lesión de aductores suelen manifestarse como un dolor sordo en la ingle, que puede irradiarse hacia el abdomen bajo, el perineo o la cara interna del muslo. Este dolor se agrava con la actividad física, especialmente al realizar movimientos explosivos, correr, patear o al toser y estornudar. En reposo, el dolor puede disminuir, pero reaparece rápidamente al retomar la actividad. Dinis et al. (2024) describen que los atletas suelen experimentar dolor al inicio de la actividad, que puede mejorar con el calentamiento, pero empeora al final.
El diagnóstico diferencial es crucial, ya que el dolor inguinal puede tener múltiples orígenes. Es necesario distinguir la pubalgia atlética de otras condiciones como las hernias inguinales verdaderas, la osteítis púbica (inflamación del hueso púbico), problemas de cadera o incluso patologías urológicas o ginecológicas. La revisión de Kopscik et al. (2023) subraya la necesidad de una evaluación exhaustiva para descartar otras causas y confirmar la pubalgia.

Abordaje terapéutico en consulta
El tratamiento de la pubalgia y lesión de aductores es conservador en la mayoría de los casos y se centra en la fisioterapia y la readaptación. El objetivo principal es reducir el dolor, restaurar el equilibrio muscular y mejorar la estabilidad pélvica. Esto incluye técnicas de terapia manual para liberar tensiones en los tejidos blandos, ejercicios de fortalecimiento progresivo para los aductores, abdominales y glúteos, y programas de estiramiento específicos. La clave es un enfoque individualizado y gradual.
El protocolo de readaptación debe ser progresivo, aumentando la carga y la intensidad de los ejercicios de forma controlada. Se enfatiza la importancia del fortalecimiento del core y la mejora de la coordinación neuromuscular para prevenir recaídas. Los ejercicios específicos de control motor, como los de estabilización pélvica, son fundamentales. Dinis et al. (2024) recomiendan una progresión que va desde ejercicios isométricos hasta movimientos dinámicos específicos del deporte.
Plazos y expectativas de recuperación
La recuperación de la pubalgia y lesión de aductores es notoriamente lenta y puede variar considerablemente entre individuos, generalmente oscilando entre 3 y 6 meses, e incluso más en casos crónicos o severos. Esta lentitud se atribuye a la naturaleza crónica de la lesión, la alta demanda mecánica de la región y la dificultad para evitar la carga en la vida diaria. Es crucial que los pacientes comprendan y acepten estos plazos para evitar frustraciones y abandonos prematuros del tratamiento.
Establecer expectativas realistas es fundamental. La paciencia y la adherencia al programa de rehabilitación son determinantes para el éxito. El retorno a la actividad deportiva debe ser gradual y supervisado, asegurando que la fuerza, la flexibilidad y el control motor se hayan recuperado completamente. Marya et al. (2026) destacan que la persistencia del dolor es un desafío común en el manejo de la pubalgia en deportistas, lo que subraya la necesidad de un enfoque a largo plazo.
Qué no sostiene la evidencia en pubalgia
Existen diversas prácticas y creencias populares sobre el tratamiento de la pubalgia que no cuentan con un respaldo científico sólido. Por ejemplo, el estiramiento excesivo y pasivo de los aductores como tratamiento único o principal, sin un fortalecimiento adecuado, puede incluso agravar la condición al aumentar la tensión en los tendones ya irritados. La evidencia sugiere que un enfoque activo y progresivo es más beneficioso que las intervenciones pasivas aisladas.
Asimismo, la búsqueda de «soluciones rápidas» o tratamientos milagrosos sin una evaluación exhaustiva del origen del dolor suele ser ineficaz. La pubalgia es una condición multifactorial que requiere un abordaje integral, y la interrupción prematura del tratamiento o el retorno anticipado a la actividad física sin una readaptación completa son factores de riesgo conocidos para la recurrencia. La rehabilitación debe basarse en la evidencia y en la comprensión de la biomecánica de la región.
La interconexión de la región pélvica en la pubalgia
Para comprender la pubalgia, es esencial ver la pelvis como una unidad funcional, donde la estabilidad depende de la interacción entre la musculatura abdominal, los aductores, los flexores y extensores de cadera, y los músculos del suelo pélvico. Una disfunción en cualquiera de estas áreas puede repercutir en el pubis, aumentando la tensión y el riesgo de lesión. Por ejemplo, la debilidad en los músculos abdominales puede obligar a los aductores a compensar, sobrecargándolos.
La revisión de Bisciotti et al. (2025) enfatiza que la pubalgia no es solo un problema de aductores, sino una manifestación de un desequilibrio más amplio en la cadena cinética pélvica. Un enfoque de tratamiento efectivo debe considerar la evaluación y el fortalecimiento de todas estas estructuras interconectadas, no solo la zona de dolor. Esto incluye trabajar la estabilidad del tronco, la movilidad de la cadera y el control neuromuscular global para restaurar la armonía funcional de la región. Martins et al. (2025) también apoyan esta visión integradora.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la pubalgia tarda tanto en curarse?
Su lentitud se debe a la compleja anatomía de la región inguinal, con múltiples músculos y tendones convergiendo, generando alta tensión y sobrecarga repetitiva.
¿Qué diferencia la pubalgia de una hernia?
La pubalgia atlética no es una hernia verdadera, sino un dolor crónico por sobrecarga en las inserciones tendinosas alrededor del pubis, sin protuberancia de tejido.
¿Qué ejercicios son clave para la recuperación?
Son fundamentales los ejercicios de fortalecimiento progresivo para aductores, abdominales y glúteos, junto con la estabilidad del core y control motor.
Fuentes
Bases documentales: Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy (JOSPT) · British Journal of Sports Medicine (BJSM) · Sports Medicine (Springer).
- Martins TB, Martins TB, Migliorini F, Maffulli N, Okubo R. (2025). Risk Factors Associated with Groin Pain in Athletes: A Systematic Review. DOI: 10.3390/life15111688
- Dudai M, Paajanen H. (2025). Narrative Review and Clinical Recommendations for Sportsman’s Hernia and Athletic Pubalgia Based on 30 Years of Expert Experience. DOI: 10.3389/jaws.2025.15394
- Bisciotti GN, Bisciotti A, Bisciotti A, Auci A. (2025). What the Radiologist Needs to Know About Sport Hernias: A Systematic Review of the Current Literature. DOI: 10.3390/diagnostics15060785
- Dinis J, Oliveira JR, Choupina B, Seabra Marques P, Sá D, Sarmento A. (2024). Athletes With Adductor-Related Groin Pain: A Narrative Review. DOI: 10.7759/cureus.68625
- Kopscik M, Crisman JL, Lomasney L, Smith S, Jadidi S. (2023). Sports Hernias: A Comprehensive Review for Clinicians. DOI: 10.7759/cureus.43283
- Marya S, Nichols E, Viswanath O, Ganti L. (2026). Mapping the Research Landscape of Osteitis Pubis and Athletic Pubalgia in Soccer. DOI: 10.52965/001c.169732
Sigue leyendo a Alejandro Sanchis
- 01 Osteopatía Dolor lumbar recurrente: por qué vuelve aunque cada episodio se resuelva del todo bien
- 02 Blog general Frío y rigidez: por qué en otoño cuesta más moverse, más allá de la simple sensación
- 03 Osteopatía Técnica de inhibición muscular en osteopatía: qué es y cuándo se aplica
- 04 Readaptación ¿El reposo total es lo más seguro? Esto dice la readaptación moderna