ITALAE
Fisioterapia Osteopatía PNI Readaptación Empresas
Aprovecha el fin de semana para cuidar de ti · Agenda abierta online para la próxima semana ¿Haces deporte el fin de semana? Previene lesiones · Reserva tu cita de lunes o martes online Los mejores huecos de la semana se agotan en finde · Selecciona tu día y hora en la web Reserva online 24/7 sin esperas · Empieza la semana con tu valoración médica agendada ¿Conoces nuestro perfil en Doctoralia? · Lee las opiniones de nuestros pacientes o déjanos la tuya

Movilización con movimiento (Mulligan): en qué consiste y cuándo se usa en fisioterapia

La Movilización con Movimiento (MWM) de Mulligan es una técnica de fisioterapia que busca aliviar el dolor y mejorar la movilidad articular. Consiste en combinar un deslizamiento pasivo aplicado por el terapeuta con un movimiento activo del paciente, realizado siempre sin dolor. Es un abordaje efectivo para recuperar la función en diversas articulaciones.

Movilización con movimiento (Mulligan): en qué consiste y cuándo se usa en fisioterapia

La Movilización con Movimiento (MWM) de Mulligan es una técnica de fisioterapia que busca aliviar el dolor y mejorar la movilidad articular. Consiste en combinar un deslizamiento pasivo aplicado por el terapeuta con un movimiento activo del paciente, realizado siempre sin dolor. Es un abordaje efectivo para recuperar la función en diversas articulaciones.

En resumen

  • QueTécnica de fisioterapia para reducir dolor y mejorar movilidad.
  • QuienFisioterapeutas aplican a pacientes con restricción de movimiento.
  • CuandoCuando el movimiento activo provoca dolor o limitación funcional.
  • DondeEn la consulta de fisioterapia, con un profesional cualificado.
  • Por quePara restaurar el movimiento normal y reducir la sensibilidad al dolor.

Anatomía y mecanismo de la Movilización con Movimiento (Mulligan)

La técnica de Movilización con Movimiento (MWM) de Mulligan se basa en la premisa de que las articulaciones pueden sufrir «fallos posicionales» sutiles que restringen el movimiento o causan dolor. Estos fallos no son dislocaciones, sino pequeñas alteraciones en la forma en que las superficies articulares se deslizan y rotan durante el movimiento normal. El objetivo es corregir estas pequeñas alteraciones.

El mecanismo implica que el fisioterapeuta aplica un deslizamiento accesorio pasivo y sostenido a la articulación mientras el paciente realiza un movimiento fisiológico activo. Este deslizamiento se mantiene durante todo el rango de movimiento y se ajusta para que el ejercicio sea completamente indoloro. La combinación busca restaurar la biomecánica articular adecuada y reducir la percepción del dolor durante el movimiento.

La técnica no solo aborda la mecánica, sino que también tiene un componente neurofisiológico. Al realizar un movimiento que antes era doloroso de forma indolora, se cree que se modula la respuesta del sistema nervioso central al dolor, «reprogramando» el patrón de movimiento. Esta interacción entre la entrada mecánica y la respuesta neurológica es clave para sus efectos.

Manifestación clínica: cuándo se indica la técnica de Mulligan

La Movilización con Movimiento (Mulligan) está especialmente indicada en pacientes que experimentan dolor o limitación de movimiento durante acciones específicas, pero que pueden mover la articulación pasivamente sin dolor o con mucho menos dolor. Por ejemplo, una persona con dolor de hombro al levantar el brazo, pero que puede moverlo pasivamente sin molestias, podría beneficiarse.

Se aplica en diversas condiciones musculoesqueléticas. Un estudio de caso reciente ha explorado su uso en pacientes con protrusiones discales en la zona lumbar (L4-L5 y S1) y dolor en la articulación sacroilíaca, mostrando mejoras en el dolor y la movilidad. Del mismo modo, se ha investigado su eficacia en la reducción del dolor y la mejora de la movilidad en pacientes con hombro congelado (Miftari Sylejman, Aliu Mejdi, 2025).

Es fundamental un diagnóstico preciso para determinar si la técnica es apropiada. El fisioterapeuta evaluará la naturaleza del dolor, los rangos de movimiento activos y pasivos, y la presencia de «fallos posicionales» articulares para decidir si la Movilización con Movimiento es el abordaje más adecuado.

Fisioterapeuta aplicando la técnica de Movilización con Movimiento de Mulligan en la rodilla de un paciente, con el paciente realizando un movimiento activo sin dolor.

Abordaje en consulta: aplicación de las técnicas de Mulligan

En la consulta, el fisioterapeuta comienza con una evaluación exhaustiva para identificar el movimiento doloroso o restringido y la dirección específica del deslizamiento accesorio que podría facilitar el movimiento indoloro. Una vez identificado, el terapeuta aplica una fuerza manual constante para crear un deslizamiento articular accesorio, mientras el paciente realiza el movimiento activo que antes era doloroso.

La clave de la técnica radica en que el movimiento debe ser completamente indoloro. Si el paciente experimenta cualquier molestia, el terapeuta ajusta la dirección o la intensidad del deslizamiento hasta que el movimiento pueda realizarse sin dolor. Esto se repite varias veces, y a menudo se pide al paciente que realice algunas repeticiones por sí mismo con el deslizamiento aplicado.

Las técnicas de Mulligan se integran frecuentemente dentro de un plan de tratamiento más amplio que puede incluir ejercicios terapéuticos y otras modalidades. Se considera una herramienta valiosa en la rehabilitación, especialmente para mejorar la función articular y el control del dolor (Prentice William E., 2026).

Plazos y expectativas de recuperación con Movilización con Movimiento

Una de las características más destacadas de la Movilización con Movimiento (MWM) es la posibilidad de obtener una mejoría inmediata en el dolor y el rango de movimiento. No es raro que los pacientes experimenten una reducción significativa del dolor o un aumento de la movilidad desde la primera sesión. Sin embargo, esta mejoría inicial no siempre es sinónimo de curación completa.

Los plazos de recuperación varían según la complejidad y cronicidad de la condición. Para problemas agudos, un número limitado de sesiones puede ser suficiente. En casos más complejos o crónicos, se requieren más sesiones y un programa de ejercicios domiciliarios para consolidar los resultados. La disciplina del paciente en la realización de los ejercicios en casa es un factor determinante en el éxito a largo plazo.

La expectativa es que la técnica no solo alivie el síntoma, sino que también mejore la función general de la articulación y permita al paciente retomar sus actividades cotidianas sin dolor. La evidencia sugiere que los métodos terapéuticos integrados pueden ser efectivos en el dolor lumbar no invasivo (Bitenc-Jasiejko A, Konior K, Lietz-Kijak D., 2020), lo que refuerza la importancia de un enfoque multifactorial.

Qué no sostiene la evidencia sobre la Movilización con Movimiento

Aunque la Movilización con Movimiento (MWM) ha demostrado ser efectiva para reducir el dolor y mejorar la función en muchas condiciones, es importante aclarar ciertas ideas erróneas. La noción de que la técnica «recoloca» huesos dislocados o subluxados en un sentido macroscópico no es precisa. La evidencia científica actual no respalda la idea de que los fisioterapeutas realicen ajustes óseos a gran escala.

En cambio, se propone que los efectos beneficiosos se deben más bien a la corrección de pequeños fallos posicionales articulares, a la modulación de la actividad del sistema nervioso y a la mejora de la propiocepción. Es decir, la técnica actúa a un nivel más sutil, influyendo en cómo el cerebro percibe el movimiento y el dolor, y en la coordinación neuromuscular.

Además, no toda condición dolorosa se beneficia de la MWM. Su aplicación requiere un criterio clínico experto y no debe ser vista como una solución universal. La eficacia de la técnica está bien documentada para diversas dolencias, pero la comprensión de sus mecanismos neurofisiológicos exactos sigue siendo un área de investigación activa.

La Movilización con Movimiento (Mulligan) en el control del dolor

La Movilización con Movimiento (MWM) se distingue por su capacidad para generar un alivio del dolor casi inmediato durante la ejecución del movimiento. Este efecto se atribuye a varios factores, incluyendo la modulación de las vías del dolor a nivel espinal y supraspinal. Al permitir un movimiento que antes era doloroso de forma indolora, se interrumpe el ciclo de «dolor-aprensión-disfunción» que a menudo acompaña a las lesiones musculoesqueléticas.

La teoría del «gate control» del dolor, por ejemplo, sugiere que la entrada sensorial no nociceptiva generada por el deslizamiento y el movimiento puede inhibir la transmisión de las señales de dolor. Esto facilita que el paciente recupere la confianza en el movimiento y empiece a utilizar la articulación de una manera más funcional. La clave es la ausencia de dolor durante la aplicación.

Además de la reducción del dolor, la MWM contribuye a mejorar el control motor y la estabilidad articular. Al restaurar la cinemática normal de la articulación, se optimiza la activación muscular y se reduce la carga sobre los tejidos lesionados, lo que favorece una recuperación más completa y duradera. Es una técnica que empodera al paciente al permitirle participar activamente en su propia recuperación sin experimentar dolor.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia la técnica de Mulligan de otras movilizaciones?

La clave es combinar un deslizamiento pasivo del terapeuta con un movimiento activo del paciente, siempre sin dolor.

¿La Movilización con Movimiento es dolorosa?

No, la técnica debe realizarse completamente sin dolor. Si hay molestia, se ajusta el deslizamiento.

¿Para qué condiciones se usa la Movilización con Movimiento?

Se utiliza para reducir el dolor y mejorar la movilidad en diversas condiciones articulares y musculares.

Fuentes

Bases documentales: PEDro — Physiotherapy Evidence Database · Cochrane Library · British Journal of Sports Medicine (BJSM).

  1. Ernst M, Folkerts AK, Gollan R, Lieker E, Caro-Valenzuela J, Adams A, Cryns N, Monsef I, Dresen A, Roheger M, Eggers C, Skoetz N, Kalbe E. (2024). Physical exercise for people with Parkinson’s disease: a systematic review and network meta-analysis. DOI: 10.1002/14651858.cd013856.pub3
  2. Ernst M, Folkerts AK, Gollan R, Lieker E, Caro-Valenzuela J, Adams A, Cryns N, Monsef I, Dresen A, Roheger M, Eggers C, Skoetz N, Kalbe E. (2023). Physical exercise for people with Parkinson’s disease: a systematic review and network meta-analysis. DOI: 10.1002/14651858.cd013856.pub2
  3. Bitenc-Jasiejko A, Konior K, Lietz-Kijak D. (2020). Meta-Analysis of Integrated Therapeutic Methods in Noninvasive Lower Back Pain Therapy (LBP): The Role of Interdisciplinary Functional Diagnostics. DOI: 10.1155/2020/3967414
  4. Khan Parvej (2026). Effect of Muscle Energy Technique (MET) and Joint Mobilization on Pain and Mobility in a Patient with L4-L5 and S1 Disc Bulge with Sacroiliac Joint Pain on Abduction: A Case Report. International Journal of Science and Research (IJSR). DOI: 10.21275/mr261005131807
  5. Prentice William E. (2026). Joint Mobilization, Traction and Mulligan Techniques in Rehabilitation. Rehabilitation Techniques for Sports Medicine and Athletic Training. DOI: 10.4324/9781003604624-16
  6. Miftari Sylejman, Aliu Mejdi (2025). Effectiveness of Mulligan mobilization versus proprioceptive neuromuscular facilitation on pain reduction and shoulder mobility in patients with frozen shoulder. Fizjoterapia Polska. DOI: 10.56984/8zga431bdo7

Sigue leyendo a Alejandro Sanchis

  1. 01 Blog general Día Mundial de la Menopausia: el ejercicio de fuerza que casi nadie recomienda a tiempo
  2. 02 Readaptación De entrenar solo a entrenar con el equipo: cómo se hace la vuelta al grupo tras una lesión
  3. 03 Fisioterapia Masaje deportivo: cuándo ayuda a recuperar y cuándo no aporta nada, según la evidencia
  4. 04 Osteopatía Osteopatía en personas mayores: qué técnicas se adaptan y cuáles conviene evitar